Varicela: Síntomas, Causas y Remedios Caseros

La varicela es una infección causada por un virus denominado Varicela Zóster. Se caracteriza por erupciones en la piel que causan picazón, junto a fiebre y malestar general.

Los síntomas van evolucionando con el pasar de los días hasta superar el virus.

Por tanto, vamos a detallar todo respecto a la varicela, síntomas, causas, tratamientos y cuidados para que la recuperación sea satisfactoria.

Por lo tanto iniciamos el tema de la varicela con:

¿Qué es la varicela?

La varicela es una enfermedad infecciosa y sumamente contagiosa que se produce por el virus Varicela zóster. Se manifiesta regularmente en niños menores de 15 años.

Aunque no es una enfermedad de gravedad, en adolescentes y adultos sí podría resultar grave.

Se caracteriza por la aparición de unas erupciones vesiculares en forma de manchas y ampollas que producen picazón. Es una enfermedad muy común entre la comunidad infantil.

En niños menores de 10 años, que se contagian en la escuela o las guarderías. Para los bebés es muy rara, solo se presenta en un 1% de los bebés.

La primera vez que el virus infecta  a una persona, posteriormente aparece la varicela, los síntomas y molestias de la varicela pasan y queda el virus por tiempo indefinido en el cuerpo.

En un futuro podría reaparecer en un estado más grave que se denomina herpes zóster.

Por su parte, la varicela es una enfermedad benigna, aunque puede surgir complicaciones, las razones de muerte son muy escasas.

Síntomas de la varicela

Tras el contacto de la persona con el virus, este se incubará por unas dos semanas, comienza a manifestarse una serie de síntomas:

  • Fiebre moderada durante dos o tres días.
  • Cansancio físico.
  • Inapetencia a ingerir alimentos.
  • Dolor de cabeza.
  • Manchas rojizas y planas que van adquiriendo relieve hasta convertirse en ampollas o vesículas que suelen causar mucho picor.
  • Dolor abdominal.

Las ampollas pasan por una serie de etapas:

  • Mácula.
  • Pápula.
  • Vesícula.
  • Pústula
  • Y costra.

Las manchas y vesículas seguirán su propio proceso, es decir, unas pueden está en etapa de pápula y otras en pústula o costra o mácula.

Por lo general en niños sanos, se manifiestan unas 500 vesículas aproximadamente. Esta etapa dura aproximadamente dos semanas.

Cuando los adultos padecen varicela, el número de manchas y vesículas aumenta, así como la probabilidad de complicaciones tales como una neumonía.

Incluso los casos de muerte por varicela en un 50% son adultos.

Un 80 o 90% de las personas que estén cerca de un paciente con varicela y sea susceptible a padecer el virus lo padecerá y con un cuadro más grave.

Las complicaciones a nivel de sintomatología sucede en:

  • Niños que tengan problemas de piel o la tengan levemente quemada por exposición al sol reciente, pueden llegar a desarrollar hasta 1500 manchas o vesículas.
  • Recién nacidos donde su madre padeció varicela, antes o durante el parto.
  • Personas inmunosuprimidas.
  • Niños prematuros o menores de un año.
  • Sobreinfección en las ampollas, lo que causa aumento de fiebre, enrojecimiento y dolor alrededor de las ampollas. Requiere hospitalización.

Causas de la varicela

La varicela se transmite por las secreciones del tracto respiratorio que viene transportado por el aire cuando el enfermo tose o estornuda o por el liquido de las vesículas.

También al entrar en contacto con objetos contaminados por el paciente. Por ello la persona que padece varicela debe ser aislada. La probabilidad de contagio en niños dentro de escuela o guardería o de la familia es de más de un 90%.

Se considera contagiosa desde los tres días antes de que aparezcan las manchas o vesículas hasta cinco días después de la erupción.

¿Cómo se trata la varicela?

Cuando un paciente asiste al doctor para tratar la varicela, este le revisará las erupciones y estudiará la historia clínica.

Pequeñas ampollas en el cuero cabelludo por lo general confirman el diagnostico.

Podrían hacerse exámenes de laboratorio para confirmar la presencia de la varicela.

El tratamiento consiste en dar la mayor comodidad al paciente junto a esta serie de sugerencias:

  • Evite rascar las manchas y ampollas, córtese lo más cortas posibles las uñas para evitar lesiones.
  • Lleve ropa suave y cómoda, amplia, evite telas ásperas como la lana.
  • Tome baños de agua tibia con poco jabón y enjuague muy bien. Puede bañarse con avena para suavizar la piel.
  • Puede aplicarse líquidos humectantes y calmantes de la picazón.
  • Evite las zonas con humedad y calor.
  • Pruebe con cremas de hidrocortisona en las zonas de la piel afectadas.

No suministre ni aspirina ni ibuprofeno a un paciente con varicela, ya que la aspirina ha estado asociada  con una afección llamada Síndrome de Reye

Y el ibuprofeno con infecciones secundarias graves. Esto aplica solo para los casos de pacientes con varicela.

Normalmente el paciente se recupera sin complicaciones. El virus puede durar dormido de por vida en el cuerpo, solo 1 de cada 10 adultos desarrollan zóster.

2 remedios caseros para la varicela

La comezón por la varicela es muy molesta, por lo que un par de remedios caseros son ideales para aliviar el desesperante síntoma.

A continuación los dos mejores remedios caseros para la varicela:

Bicarbonato de sodio

Ingredientes:

  • Media cucharada de bicarbonato de sodio.
  • Un vaso de agua
  • Una esponja suave.

Preparación:

  • Mezcle el bicarbonato de sodio con el agua y revuelva.

Con la esponja suave, empapela en el agua con bicarbonato de sodio y frótela suavemente por toda la zona afectada del paciente. Lo que desaparecerá rápidamente la irritación de la piel.

Miel

Ingredientes:

  • Unas cucharadas de miel (la cantidad depende del tamaño del paciente)

Preparación:

  • Aplique la miel directamente en las heridas causadas por la varicela y déjelo actuar por unos minutos luego lave al paciente con abundante agua.

Los compuestos naturales de la miel reducen la inflamación y la irritación, además de que la miel es antibacteriana, por lo que protege de las consecuencias por rascarse.

Conclusión

La varicela es una enfermedad que no  representa gravedad, solo supervisión y cuidado para que los malestares vayan sucediendo sus ciclos y la enfermedad pase.

Sí  un niño o adulto en casa padece de varicela, manténgalo aislado, con sus propios cubiertos y objetos personales.

La enfermedad es muy contagiosa y la probabilidad de que otros miembros de la familia, propensos a la enfermedad padezcan el virus es alta.

Siga los consejos de este artículo y podrá superar el desagradable episodio de la varicela sin contratiempos.