11 Síntomas de Problemas en el Hígado

Enfermedad hepática es un término general para una variedad de afecciones hepáticas que pueden causar varios síntomas.

Las enfermedades hepáticas más comunes son la cirrosis, el hígado graso , la enfermedad hepática alcohólica y la lesión hepática inducida por fármacos.

Los síntomas de problemas en el hígado dependen del tipo de trastorno. Pueden incluir ictericia, dolor abdominal superior derecho (cerca del área de la vesícula biliar), pérdida de peso, fatiga, náuseas y vómitos, picazón en todo el cuerpo y manchas en la piel.

El primer paso para diagnosticar un problema hepático es identificar si tiene síntomas que podrían deberse a algo más que a una enfermedad hepática.

Un médico le hará preguntas sobre su historial médico y le realizará un examen físico para descartar otras causas de sus síntomas antes de derivarlo para realizar más pruebas.

Los primeros síntomas de la enfermedad hepática

Los síntomas de la enfermedad hepática no siempre son fáciles de detectar. Algunas actividades que causan este problema son el consumo crónico de alcohol a largo plazo o un evento agudo a corto plazo que puede causarlos. 

Algunos de los síntomas incluyen:

  • Moretones con facilidad
  • Ictericia (piel y ojos amarillos)
  • Dolor abdominal
  • Picazón en la piel
  • Heces pálidas, con sangre o negras
  • Pérdida de apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de peso
  • Fatiga extrema
  • Orina oscura
  • Sangrado irregular

Problemas hepáticos comunes

Algunas afecciones pueden afectar su hígado , pero estas son algunas de las más frecuentes.

Hepatitis

La hepatitis es una enfermedad hepática grave causada por el virus de la hepatitis. Es una de las causas más comunes de enfermedad hepática en el mundo.

La hepatitis puede afectar tanto al hígado como al sistema digestivo. Esta enfermedad hace que el hígado comience a descomponerse y pierda su capacidad para procesar los alimentos correctamente. 

Además, puede provocar problemas de salud graves, como la cirrosis, que eventualmente provocarán insuficiencia hepática.

Hay cinco tipos diferentes de hepatitis:

Hepatitis A:

La hepatitis A es una infección viral aguda causada por el virus de la hepatitis A. Es una enfermedad grave que puede provocar insuficiencia hepática y la muerte. 

El agua contaminada con heces infectadas es una forma de propagar esta enfermedad.

Además, puede transmitirse de una persona infectada a otra a través de alimentos o agua contaminados.

El virus se transmite en gotitas por el aliento, los estornudos y la tos.

Los síntomas de la hepatitis A son similares a los de otras infecciones virales como la hepatitis B y C: fiebre, fatiga, malestar estomacal, pérdida del apetito y orina oscura.

Hepatitis B:

La hepatitis B es un virus que causa inflamación del hígado. Puede transmitirse a través del contacto con la sangre o los fluidos corporales de una persona infectada .

Una persona puede contraer hepatitis B si es picada por un mosquito que ha sido infectado con el virus. Sin embargo, esto no es común.

Los síntomas de la hepatitis B incluyen fiebre, fatiga, náuseas, vómitos, dolor abdominal e ictericia. Si no se trata, con el tiempo se pueden desarrollar enfermedades crónicas del hígado y cirrosis, cáncer de hígado y la muerte en casos graves.

Hepatitis C:

La hepatitis C (Hep C) es una infección viral transmitida por la sangre que ataca el hígado. 

Una persona se ve afectada al tener contacto con la sangre, el semen u otros fluidos corporales de una persona infectada. Además, una madre puede transmitirlo a su hijo en algunos casos.

Hay dos tipos de hepatitis C: aguda y crónica.

El tipo crónico puede permanecer inactivo durante años antes de producir síntomas, como fatiga, náuseas, dolor abdominal e ictericia.

El tratamiento para la hepatitis C incluye medicamentos antivirales como Sovaldi y Epclusa, que son muy efectivos para curar la hepatitis C con efectos secundarios mínimos pero que pueden ser costosos de adquirir.

Hepatitis D: 

La hepatitis D es una enfermedad del hígado que se transmite a través de la sangre por contacto con la sangre de una persona infectada.

Una infección del virus causa hepatitis D. No es tan común como la hepatitis B o C, pero puede ser más grave y provocar cirrosis y cáncer de hígado.

Hepatitis E:

La hepatitis E es un virus que afecta al hígado. Provoca una infección aguda y puede durar de 4 a 8 semanas.

El virus ingresa al cuerpo a través del tracto digestivo. Provoca inflamación del hígado, fiebre, náuseas, dolor abdominal, vómitos e ictericia (piel y ojos amarillos).

Los síntomas de la hepatitis E son similares a los de otros tipos de hepatitis.

También es mucho menos común que la hepatitis A o B, transmitida a través de alimentos y agua contaminados.