Calculo Biliar

Los cálculos biliares son obstrucciones cuyas consecuencias podrían ser, además de dolorosas, letales si no se trata.

Es necesario conocer muy bien qué son, cuáles son sus síntomas, cómo evoluciona y otros detalles más.

Lo que podría ser más preocupante es que a veces no se perciben sus síntomas hasta que ya es muy tarde. A continuación te presentaremos más información.

¿Qué es el cálculo biliar?

Un cálculo biliar consiste en una acumulación sólida de bilis cristalizada  que se produce en el hígado.

La gravedad de esta acumulación es que se guarda en la vesícula biliar y es secretada hacia el intestino mediante los conductos biliares con el propósito de ayudar a digerir las grasas.

Estas obstrucciones son las causantes de los bloqueos dentro del conducto biliar.

Aunque al principio podrían no causar síntomas, el resultado de la obstrucción es una inflamación que va manifestando dolor.

A esta condición de acumulación y obstrucción se le conoce como colecistitis.

¿Cuáles son los síntomas del cálculo biliar?

Los síntomas que originan los cálculos biliares a veces no son percibidos sino hasta que evolucionan. Van desde el dolor abdominal y aumentan como veremos a continuación.

Lo primero que se debe tomar en cuenta es que existen dos tipos de cálculo biliar estos son el cálculo biliar del colesterol y cálculo biliar del pigmento.

El primero se forma cuando la dieta es rica en colesterol y el segundo cuando lo es en bilirrubina, siendo este último el menos común.

Entre los síntomas, que pueden ser más agudos de acuerdo al tipo de cálculo biliar, está el dolor abdominal superior severo en el lado derecho.

Este puede irradiar afectando la zona del dorso y del omóplato.

También causa síntomas como vómito, fiebre a altas temperaturas y temblores.

Al principio pueden no causar síntomas, estos se van presentando a medida que se agrava la situación.

Los hombres y mujeres de 60 años en adelante suelen padecerlo más comúnmente.

Los cálculos biliares incrementan sus síntomas cuando comienzan a moverse de la vesícula.

Existen cálculos biliares sencillos, como en el caso de aquellos que no están asociados a complicaciones como la colangitis y pancreatitis.

La razón por la que se produce el dolor y se incrementa a causa del cálculo biliar es porque el cálculo se mueve intentando desviarse.

Por último, cuando esta condición ha evolucionado, los síntomas son más marcados, y pueden variar entre los que se mencionan a continuación:

  • El dolor se intensifica y se hace más largo
  • La temperatura de la fiebre sube por encima de los 38 grados
  • Se altera el ritmo cardíaco
  • La piel se irrita y comienza a picar
  • Hay presencia de diarrea
  • Se altera el apetito

Por lo general las personas buscan atención médica sólo cuando el dolor abdominal se intensifica.

¿Cómo evoluciona el cálculo biliar?

El cálculo biliar se puede complicar si evoluciona hasta alcanzar gravedad como la colecistitis, pancreatitis aguda, ictericia obstructiva , colangitis aguda y obstrucción intestinal.

La colangitis y la pancreatitis pueden amenazar la vida. Existen ciertas asociaciones entre los cálculos biliares y el cáncer de la vía biliar.

La complicación que surge de la evolución del cálculo biliar y se convierte en litiasis biliar es más común entre pacientes que tienen historia de cólicos previos que aparentemente no son complicados.

A continuación presentamos un listado de las distintas complicaciones que pueden surgir a causa de la evolución del cálculo biliar:

  • Coledocolitiasis
  • Gangrena de la vesícula biliar
  • Mucocele de la vesícula biliar
  • Vesícula de porcelana
  • Colecistitis aguda
  • Peritonitis biliar
  • Colangitis aguda
  • Pancreatitis aguda
  • Cáncer de vesícula

Lo mejor es asistir a médico antes de que se presenten algunas de estas complicaciones.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cálculo biliar se necesita hacer una serie de exámenes y procedimientos, de manera que pueda determinarse el estado del paciente.

A continuación presentamos cuáles son las pruebas más comunes para el proceso de diagnóstico del cálculo biliar:

Pruebas para crear imágenes de la vesícula

Para esta prueba se recomienda la ecografía abdominal, también se realiza una tomografía computarizada, esto permite recrear el aspecto de la vesícula del paciente.

Por medio de estas imágenes se hace un análisis en el que se pueden ubicar signos de cálculos biliares para así crear un diagnóstico.

Pruebas para el control de cálculo biliar en las vías biliares

Esta prueba es fundamental para lograr resaltar las vías biliares en las imágenes.

Con ella el médico determina si hay cálculos causando obstrucción en la vía.

Gammagrafía hepatobiliar

La gammagrafía hepatobiliar se hace con ácido iminodiacético y con una resonancia magnética.

También puede hacerse una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Si con este examen se detectan cálculos biliares estos pueden ser extraídos durante el mismo procedimiento.

Análisis de sangre

En este caso se trata de análisis de sangre que permiten detectar si hay complicaciones con los cálculos biliares.

Es así como se pueden detectar si hay ictericia, pancreatitis o alguna infección.

Es importante que se acuda al médico por un diagnóstico para que así se pueda determinar un tratamiento apropiado según el caso.

¿Cómo se trata el cálculo biliar?

El tratamiento del cálculo biliar puede variar. Sin embargo, muchas personas no presentan síntomas al padecerlos.

De igual forma algunos cálculos biliares no necesitan de tratamiento. Pero o mejor es que sea el médico quien lo determine luego de aplicar algún examen y establecer los resultados del diagnóstico.

Si considera que no es necesario un tratamiento inmediatamente, igual recomendará estar alerta ante los síntomas de complicación.

Así que si sufres de un dolor en la parte superior derecha del abdomen y notas que se intensifica, debes ir nuevamente al médico para que recomiende el tratamiento necesario.

Tomando en cuenta todo lo anterior, estos son los tratamientos que generalmente un médico aplica en caso de un cálculo biliar:

  • Colecistectomía

Se trata de una cirugía que permite extraer la vesícula, esto es recomendable cuando los cálculos biliares son recurrentes.

Después que sean extraídos los cálculos biliares, se logrará el fluido de la bilis directamente desde el hígado hacia el intestino delgado, y esto impide que se almacenen en la vesícula.

Por otra parte, al extraer la vesícula no hay ningún efecto negativo sobre el proceso digestivo. Solo podría presentarse una diarrea temporal.

  • Colangiografía hepática percutánea

Para este tratamiento es necesario hacer una incisión en la piel, así se introduce una aguja en los conductos biliares.

Se inserta un material de contraste con yodo en los conductos biliares y así se localizan los cálculos alojados. Se pueden remover algunas piedras, mientras otras se desvían dejando un tubo pequeño en el lugar.

  • Tubo de colecistostomia

Este es un tubo pequeño de plástico, conocido como catéter, el cual se coloca dentro de la vesícula biliar mediante una incisión en la piel.

Con este procedimiento se logra descomprimir la vesícula realizando un vaciado de la bilis acumulada bajo presión.

El vaciado logra eliminar los cálculos que inflaman y bloquean la vesícula, sacándolos fuera del cuerpo en una bolsa que se conecta al tubo o catéter.

Con este tipo de tratamiento se logra aliviar el dolor y la inflamación, permitiendo que los antibióticos que se apliquen puedan actuar, preparando igualmente todo para la cirugía.

Por lo tanto el tubo de colecistostomia es un tratamiento temporal, no trata directamente el cálculo.

  • Tratamiento a base de medicamentos

Este tratamiento es ideal para disolver los cálculos biliares.

Los medicamentos se ingieren vía oral. El efecto podría ser de entre meses a años, y se formarán nuevamente si se suspende el medicamento.

Hay que tomar en cuenta también que no todos los medicamentos son efectivos y se reservan exclusivamente para personas que no podrían tolerar la cirugía.

Estos son los tipos de de tratamientos que se aplican en caso de cálculos biliares de acuerdo al estado del paciente.

¿Por qué se produce el cálculo biliar?

La razón por la que se producen los cálculos biliares pueden variar.

En primer lugar puede considerar la abundancia de colesterol en la bilis.

En su estado más normal la bilis se compone de sustancias químicas que pueden disolver el colesterol eliminado por el hígado.

Ahora bien, si el hígado elimina más colesterol del que puede disolver la bilis, entonces el colesterol en exceso termina produciendo cristales que se convierten en cálculos.

En segundo lugar puede ser porque haya demasiada bilirrubina. Esta es una sustancia química que surge en la descomposición de los glóbulos rojos.

Existen ciertas condiciones que conllevan al hígado a producir más bilirrubina de la normal. Estas condiciones pueden ser la cirrosis hepática, ciertos trastornos sanguíneos y también infecciones en las vías biliares.

Por último, otras de las razones por las que se producen cálculos biliares es porque la vesícula no se vacía con la frecuencia necesaria. Y esto ocurre cuando la bilis está muy concentrada.

Causas y factores de riesgo

Conociendo las condiciones que generan frecuentemente los cálculos biliares, hay que tomar en cuenta los factores que incrementan el riesgo.

En primer lugar el género, las mujeres son más propensas a sufrir de cálculos biliares. La edad también, después de los 40 años el riesgo es mayor.

Por otra parte la raza indígena americana, así como los méxicos-americanos son propensos a padecer este tipo de cálculos.

El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgos, si hay hábitos de sedentarismo el riesgo es mayor.

Las mujeres embarazadas enfrentan mayores posibilidades de una complicación producto de  cálculos biliares.

La dieta es fundamental, si se sigue una dieta con alto contenido de grasas o colesterol los riesgos son inminentes, también si es baja en fibras.

De igual forma el factor hereditario influye, si se es diabético o si se toman medicamentos con estrógeno.

Las enfermedades hepáticas pueden poner en riesgo a padecer una complicación a raíz de los cálculos biliares.

Conclusión

Como puede comprenderse, el cálculo biliar es una condición que podría estar presente sin causar complicaciones y sin que se necesite de un tratamiento.

Sin embargo, existen factores de riesgo que podrían originar complicaciones que exigirán del tratamiento para evitar una evolución que pueda ser letal.

Nuestra recomendación final es que, para disminuir posibilidades de complicaciones, tengas una dieta balanceada.

Come en los horarios que corresponden, no te saltes comida y evita las ayunas innecesarias.

Además, si necesitas bajar de peso entonces hazlo lentamente. Ten presente que si bajas de peso a gran velocidad aumentas el riesgo de sufrir a causa de los cálculos biliares.

Puedes establecerte como meta máxima bajar de una a dos libras semanalmente.

También es importante que evites el sobrepeso y la obesidad, ya que esto podría exponerte a sufrir cálculos biliares.

La idea es que puedas mantener un peso ideal, que reduzcas las calorías que ingieres, e igualmente realices actividades físicas para quemar calorías.

Al lograr tu peso ideal, uno saludable, entonces haz ejercicios diario para mantener el peso logrado.

Sigue estas recomendaciones y tendrás menos probabilidades de padecer los cálculos biliares.